Angie Cepeda es Luz Maria Mendoza

 

 

 

 

 

 

 

 

 

Lucecita y Sergio

 

 

 

La familia Mendoza

 

 

 

Luz Maria y Gustavo

 

 

 

Lucecita y su padre Miguel

 

 

 

El matrimonio Gonzálves con su hija Maria Rosa

 

 

 

Gustavo y Mirta

 

 

 

Lucecita y su hija Marita

 

 

 

Lucecita y Gustavo

 

 

 

Luz Maria y su hija Marita

 

 

 

La familia Gonzálves

 

 

 

El matrimonio Gonzálves

 

 

 

El feliz reencuentro

 

 

 

Argumento

 

Perú, finales del siglo XIX: Luz Maria, a la que llaman cariñosamente Lucecita, es una joven campesina que vive en contacto con la naturaleza a las afueras de Lima, solo tiene en el mundo a su madre, Rosa Camejo, a la que adora, con ellas vive un perrito llamado Chuspi, él acompaña a la muchacha a todas partes.
Un día mientras Luz Maria se baña en un río cercano a su casa, descubre como un joven la observa, ella no duda en echarlo de allí a pedradas, además de intentar intimidarlo con Chuspi, pero el perrito no hace el menor caso, el joven divertido, decide marcharse, Lucecita se ha sentido impresionada por el atractivo y elegancia del desconocido.
Rosa, la madre de la muchacha, enferma gravemente, así pues Luz Maria decide llevar a su madre a la capital para que la vea un doctor.
Allí se hospedarán en casa de Modesta Ludeña, es una antigua amiga de Rosa, ambas trabajaban en casa de los Mendoza, una familia muy rica e influyente.
Modesta aún continúa al servicio de ellos, es la cocinera en la mansión que tienen en la ciudad. Con ella vive su único hijo, Sergio, que estudia para médico, éste no tarda en enamorarse de la belleza e inocencia de Luz Maria.
Rosa que ve que le queda poco de vida, le pide a Modesta que llame a Miguel Mendoza, él no duda en presentarse ante el requerimiento de la mujer.
Allí, en su lecho de muerte, Rosa le confiesa a un sorprendido señor Mendoza que Luz Maria es hija suya, fruto de la relación que ambos mantuvieron cuando ella servía en casa de los padres de él.
La mujer le hace prometer que se encargará de  la joven cuando ella falte.
Poco después Rosa muere, Miguel, forzado por aquel juramento asume su responsabilidad, aunque no se atreve a decirle a su esposa Graciela la verdad, por lo tanto introduce a la muchacha en la casa como una simple sirvienta.
En la mansión Mendoza, además del matrimonio viven con ellos su hija Angelina, el esposo de ésta, Gustavo Gonzálves, y la madre de Miguel, doña Maria.
Modesta no puede creer que don Miguel haya llevado a Luz Maria a su casa en calidad de sirvienta, él es un hombre débil que se deja manejar por el carácter fuerte de su esposa.
La hija de ambos ha heredado de su madre esa misma condición y aprovecha que está condenada a vivir en silla de ruedas para manipular a todos los que se encuentran a su alrededor, incluido su esposo, éste se siente culpable por el estado en que se ve obligada a permanecer por siempre Angelina, ya que sufrieron un accidente de coche cuando él llevaba las riendas de los caballos y estos se desbocaron haciendo que el vehiculo volcara, como consecuencia de ello, su esposa quedó paralítica, él no la ama, pero se siente obligado a permanecer a su lado.

Días después de su ingreso en la casa, Luz Maria es enviada al despacho con una taza de café para el yerno de su jefe, cuando la joven irrumpe en la sala y descubre que el señor Gonzálves no es otro que el joven que la vio bañarse en el río, se siente morir, y huye de su lado, Gustavo complacido correrá por la casa para darle alcance, es una enorme casualidad que uno y otro estén ahora bajo el mismo techo.
Con el tiempo ambos jóvenes se enamorarán, y Lucecita temiendo no poder resistir la tentación de caer en los brazos de su enamorado huirá de la ciudad para refugiarse de nuevo en su casita de la montaña.
Gustavo también decidirá marcharse por un tiempo, él le debe fidelidad a su esposa, por ello viajará a la hacienda que los Mendoza tienen en el campo.
Ellos no sospechan que están tan cerca el uno del otro, y la casualidad hará que ambos se encuentren, haciendo que lo que no sucedió en la ciudad, ocurra allí, pues Gustavo y Luz Maria se entregarán sin reservas, se aman y aunque han intentado huir  de ese sentimiento, ya es tarde para escapar  de él.

Miguel no puede soportar  la ausencia de su hija, le ha tomado mucho cariño, lo mismo que su madre, doña Maria, ella no sospecha que la dulce jovencita sea su nieta.
En cambio, Angelina es tan distinta… nadie imagina que en realidad ella no es  la verdadera descendiente de Miguel, Graciela le fue infiel con Álvaro Revodero, el abogado y mejor amigo del señor Mendoza, pero ambos siempre han mantenido en secreto dicho desliz, aunque a Álvaro no le importaría que la verdad se supiese, pues él continua muy enamorado de Graciela, sin embargo ella siente por él un desprecio enorme, lleva toda la vida arrepintiéndose de esa debilidad que tuvo aquel día y de la cual nació Angelina.

La joven Mendoza guarda también un secreto, ella no está realmente  impedida, puede caminar perfectamente, pero sabe que si Gustavo descubriese la verdad, él no dudaría en pedirle el divorcio.

Angelina sorprenderá a Álvaro hablando con su madre, en esa conversación oirá que ella no es hija de Miguel si no de su abogado, Graciela entonces se verá obligada a confesarle la verdad, Álvaro intentará un acercamiento a su hija, pero ésta no dudará en rechazarlo, nunca le verá como un padre, pues él no dispondrá jamás de una posición social como la que tiene Miguel Mendoza.
Mirta, la enfermera de Angelina, cada día se siente más atraída por Gustavo intentará una aproximación, pero él la rechazará de plano, pues solo tiene ojos para su dulce Lucecita, la enfermera jura vengarse, ella conseguirá al joven Gonzálves sea como sea.

Miguel que cada vez siente más cariño hacia Luz Maria, decide incluirla en su testamento, cuando su mujer descubre las intenciones del señor Mendoza, ambos discuten, producto de la discusión, Miguel sufre un fuerte dolor en el pecho y cae desmayado, es entonces cuando le pide a Modesta que busque a Lucecita, y le da permiso para que le cuente el parentesco que les une.  La cocinera confiesa a una sorprendida muchacha la verdad que durante años  Rosa Camejo mantuvo oculta, la identidad del padre de Luz Maria.
Ella sorprendida correrá al  encuentro de su padre, y juntos se confesarán sus sentimientos, él le pedirá perdón por su actitud cobarde y ella abrazándole le perdonará.

Luz Maria comienza a sentirse mal, y Modesta sospecha que la muchacha pueda estar embarazada, y así es, cuando salta la noticia, Gustavo se siente la persona mas feliz del mundo, pero ella en cambio es muy desdichada, espera un hijo del hombre que ama, pero él no es libre, nunca podrán ser una familia y su bebé estará marcado para siempre.
Graciela que no está dispuesta a que su familia se vea salpicada por el escándalo obligará a Sergio a admitir la paternidad de la criatura, éste que ama a Lucecita no dudará en aceptar, aunque se sentirá defraudado por la actitud de la joven que se ha entregado a un hombre prohibido.
Así pues planearan una boda rápida, para que nada haga saltar las habladurías de la gente, y lo harán a espaldas de Gustavo, pues saben que si él conociera lo que se está tramando lo evitaría.
Luz Maria se siente morir, ella no ama a Sergio, pero está dispuesta a casarse con él para darle un padre a su hijo.
Llega el día de la boda, todo va como  estaba planeado, Gustavo ignora que la mujer de la cual está enamorado en pocas horas le pertenecerá a otro, sin embargo Álvaro, el abogado de Miguel Mendoza no puede ver sufrir al joven y le confiesa lo que va a suceder, el muchacho no duda un instante en correr hacia la iglesia, tiene que impedir  ese matrimonio sea como sea, cuando llega allí la boda no se ha celebrado pues la novia a huido, pero a él no le importa, les confesará a todos la verdad, que él es el padre de la criatura que espera Lucecita y que ambos se aman.
La muchacha vaga por las calles sin rumbo fijo, hasta que encuentra un lugar donde vivir  y  decide ir a pedir trabajo al taller de costura donde meses atrás estuvo trabajando, los dueños  vuelven a emplearla.
Gustavo desesperado busca a la joven sin éxito, lo mismo que su padre, nadie sabe de ella, incluso deciden ir a la sierra, para ver si pudiera haber regresado a su casita del campo, pero la búsqueda es infructuosa, nadie la ha visto allí desde hace meses.

Gustavo al fin logra encontrar a su amada Lucecita, él está dispuesto a pedir la nulidad de su matrimonio  para casarse con ella, pues ha descubierto que Angelina le ha mentido durante todos estos años, ella le hizo creer que en el accidente perdió el hijo que estaba esperando, pero la realidad es que no estaba embarazada, ni nunca podrá estarlo ya que su organismo no se halla preparado para concebir.

Con la ayuda de Sergio, que aún siente algo muy especial por Luz Maria, se descubre que Angelina puede caminar, Gustavo está muy feliz, ha conseguido la nulidad eclesiástica, así pues podrá casarse por la iglesia con su adorada Lucecita.
Miguel que descubre que su hija Angelina en realidad, no tiene ningún lazo de unión con él, decide entonces expulsar de la casa a su mujer y a la que hasta entonces ha considerado su hija.

Semanas  después, en el campo donde siempre ha vivido la joven, se celebra la romántica boda de Luz Maria con Gustavo, acudiendo como testigos de excepción Miguel como padrino, y su abuela Maria, la ceremonia es oficiada por el padre Emilio Gonzálves, el hermano de Gustavo, por fin el amor de los jóvenes puede ser bendecido ante Dios, y allí en el altar prometen no separarse nunca más y vivir el uno para el otro.
Mientras tanto en Lima, Angelina intenta ponerse de pie, pero sus piernas no le responden, es cuando los médicos le informan que nunca más volverá a caminar, Álvaro su padre, le dice entonces que ese es el pago por tantas maldades como ha cometido en su vida.
La salud de Miguel cada vez es más débil, y fallece recordando a su adorada hija Lucecita.

El tiempo transcurre y llega el momento más esperado por el matrimonio Gonzálves, el nacimiento de su primer hijo, que resulta ser una hermosa niña, Luz Maria decide llamarla Maria Rosa, para que la pequeña lleve los nombres de su madre y su abuela a la que ha cogido mucho cariño.   
La felicidad reinante en la vivienda de los nuevos papás  contrasta con los crueles momentos  que se viven en Lima, pues la temible revolución avanza imparable por las calles de la capital de Perú.
Graciela y su hija se han trasladado a la pequeña mansión de Álvaro, mientras que la mujer se ha adaptado a su nuevo papel de ama de casa, Angelina parece una muerta en vida.
Álvaro Revodero se cita con Gustavo para decirle que ya no será más el abogado de la familia, pues tiene decidido trasladarse  a Europa con Graciela y Angelina, el joven Gonzálves le informa que él también tiene pensado mudarse al campo con su familia cuando Luz Maria se recupere de su reciente maternidad.   

Al enterarse la ex esposa de Gustavo por boca de su padre que Lucecita ha dado a luz, siente una rabia terrible, y decide preparar su venganza.
Angelina decide escribirle un anota a Gustavo donde le suplica que se vean antes de que ella se marche de Lima, éste se sorprende mucho al recibir la nota, Luz Maria pide a su marido que visite a Angelina, él decide hacer le caso.
En pocas horas partirá el barco que llevará a la joven con su familia a Europa, ella sonríe al ver a su ex marido, podrá poner su plan en práctica… argumentando que quiere hablar con él, le pide que la acompañe en el coche hacia el puerto, sus padres deciden entonces adelantarse en otro carruaje.
Por el camino, Angelina fuera de si, y con la venganza escrita en su rostro, intenta quitarle las riendas a Gustavo que no puede controlar la situación, el joven pierde el dominio de los caballos, aterrada Angelina comienza a gritar mientras que el joven Gonzálves teme lo peor, al final el carruaje se despeña por un barranco.

En el hospital Angelina ingresa cadáver, mientras que Gustavo está muy grave, allí  los heridos por la revolución se cuentan por decenas y el caos es absoluto, Mirta, la antigua enfermra de Angelina, ahora trabaja en el hospital y reconoce a su amado, no duda en dedicarse a atenderle, cuando le dicen que la mujer que le acompañaba ha fallecido, sospecha que se trata de Lucecita, ahora si que él podrá ser suyo.
Mingo, un conocido de la familia Mendoza reconoce a Gustavo y dándole por muerto irá corriendo a darle la noticia a su esposa, ésta al oír  que su marido ha muerto se desmaya de la impresión.
Maria, la abuela de Luz Maria decide ir al hospital para averiguar la verdad de lo sucedido.

Gonzálves no está muerto pero se encuentra grave, y pide ver a la pequeña.
La señora decide ir a darle la noticia a su nieta, pero la muchacha no se ha repuesto de la impresión, es más tiene mucha fiebre y delira, la abuela de Lucecita, pensando que puede ayudar a la recuperación del joven le dice a Modesta que  le llevará a Maria Rosa.
Mirta descubre que la mujer que acompañaba a Gustavo no es su esposa si no Angelina.
El joven Gonzálves recupera el conocimiento, pero no recuerda nada, solo a su hija.
Maria se presenta en el hospital con su biznieta, cuando la joven Valdés ve que no la acompaña Luz Maria, decide raptar a Gustavo, pero para que su plan resulte, la abuela de Lucecita debe acompañarles con la niña.
Todo está muy revuelto en las calles, pero Mirta consigue unos salvoconductos, con ellos podrá abandonar Lima, cuando regresa la malvada enfermera miente a doña Maria diciéndole que Luz Maria ha muerto, la mujer  apenada decide marcharse con ellos, pero antes de salir de la capital Mirta muy astuta irá a la mansión Mendoza y se llevará los papeles de la casa y las joyas pertenecientes a la herencia de Lucecita, con algunas de ellas comprará los servicios de unos camilleros que la ayudarán a trasportar a Gustavo en ambulancia.

Luz Maria algo recuperada es puesta en conocimiento de lo que ha sucedido, los días pasan y  Lucecita con la ayuda de Sergio ha buscado con desesperación a su familia sin dejar de ir incluso a la hacienda que tienen en el campo, pero sin éxito, ellos se encuentran muy lejos de allí, en un pueblo apartado, Maria intenta enviar un mensaje, pero Mirta se lo impide, además le prohíbe que le hable a Gustavo de Luz Maria, y es que la mujer también ha engañado al joven Gonzálves, pues le ha hecho creer que su mujer ha fallecido y que se llamaba Angelina.

Mientras, Luz Maria vaga desconcertada sin rumbo fijo, no ve como un carruaje se le hecha encima, el conductor, un médico llamado Alejandro Aldama, la lleva a su casa, él y su mujer, Cristina, la cuidarán con esmero, y es que el doctor Aldama iba bebido y teme que la muchacha lo denuncie.
Los señores Aldama le ofrecerán un trabajo, cuidar de su hijo  José Julián, que es ciego, pero el joven sufre una grave depresión, vive encerrado en su habitación, éste no quiere que la muchacha le cuide.

La salud de doña Maria se resiente, y la mujer es enviada por Mirta a la capital para que la ingresen en el hospital, allí la ve Mingo, y este no duda en ir al encuentro de Lucecita para decirle que Maria está en el sanatorio, la joven corre al encuentro de su abuela con la esperanza de saber el paradero de su marido e hija, al verse ambas mujeres una gran ternura se apodera de ellas, la señora Mendoza no puede creerlo, Mirta le dijo que Lucecita estaba muerta, ahora lo comprende todo…, ella se encuentra débil, pero con un hilo de voz puede decirle a su nieta, que Gustavo y Maria Rosa se encuentran bien y que están
viviendo en una casita de la sierra, dicho esto la anciana mujer fallece.

Lucecita hará que José Julián cambie de actitud y decida ser operado. Ella lleva el milagro a aquella casa, haciendo que el doctor Aldama deje la bebida y esté dispuesto a operar a su hijo, además de que Cristina y él vuelvan a ser de nuevo un matrimonio, ayudará a Lili, su hija menor, a estar bien con su novio Frankie y hará que Cathy, su sobrina, tenga una oportunidad con José Julián, pues se ha enamorado de él.

Gustavo continua sin recordar nada, el tiempo pasa y la memoria se niega a regresar, Mirta decide que un médico vea al joven, y con engaños conseguirá que le ingrese en un hospital siquiátrico, el propio Gonzálves firmará su entrada voluntaria sin sospechar nada.

Luz Maria que ya no trabaja en la casa de la familia Aldama se marchará con Modesta a trabajar en un taller de costura.

Transcurren tres años, Gustavo es dado de alta en el hospital, por fin puede abrazar a su hija que ya tiene cinco años, él sigue sin recordar nada, pero se siente feliz de poder estar otra vez con Maria Rosa, la pequeña le llama por primera vez papá, y esto emociona al joven.
Mientras tanto en la capital, Luz Maria y Modesta se ven forzadas a buscar un nuevo trabajo pues el taller de costura se ha visto obligado a cerrar sus puertas.
Gustavo está dispuesto a regresar a Lima con su hija a la que cariñosamente llama Marita, cuando Mirta le dice que no es bueno que regresen, él  le responde que se irá con la pequeña, ella si lo desea puede continuar en la aldea, la malvada enfermera aceptará a regañadientes.
Gustavo deseoso de recordar su pasado le pide a Mirta que le lleve a su antigua vivienda, esta temerosa lo llevará hasta allí, pero la tristeza invade a Gonzálves, pues no recuerda nada.
La casualidad hará que Luz Maria llame a la nueva vivienda donde viven su esposo e hija, para pedir trabajo, Ofelia, la niñera de Marita atiende a Lucecita, y la hace pasar al salón mientras busca a la señora de la casa, que no es otra que la traidora Mirta, sin embargo será Gustavo quien al oír las voces aparezca en la sala, cuando la muchacha ve ante ella a su marido, él no la reconoce y de la impresión Lucecita se desmaya.
Luz Maria despierta, Mirta le mentirá descaradamente diciéndole
que Gustavo no puede saber la verdad  de su pasado, pues sufre una extraña enfermedad mental que puede volverle loco, para que no le queden dudas, Mirta  llama a Julio, el doctor que ha contratado para mantener a raya a Gustavo, el médico es obligado por ella a proteger su mentira.
Hecho esto Mirta no dudará en intentar echar a Lucecita de la casa, pero ella no lo consentirá, ha estado durante muchos años separada de sus seres queridos, para ello estará  dispuesta a quedarse en la casa como sirvienta con tal de quedarse junto a ellos.
Cuando la joven se ve con su hija, ella reprime unas inmensas ganas de abrazarla.

Con el tiempo, y a pesar de las trampas de Mirta, Luz Maria logrará ganarse el cariño de Maria Rosa, y Gustavo se volverá a enamorar  de la que en realidad ya es su mujer, aunque él no lo sabe.
Se descubrirá que Gonzálves no sufriría ninguna enfermedad mental al conocer su pasado, y será el doctor Gutiérrez, amigo de Luz Maria, quien decida contarle todo a un sorprendido muchacho, que se sentirá muy contento al oír de labios del médico que Lucecita es su esposa, además del inmenso sacrificio que está haciendo la joven para estar junto a él y su hija.
Él continua sin recordar nada, pero al acercarse al jardín donde están Lucecita y Marita, oye como la joven le lee a la pequeña un cuento, en ese momento Luz Maria comenta que ella tenía un perro llamado Chuspi, Gustavo al oír el nombre del animal recobra de repente la memoria y siente un inmenso alivio, ya no existen sombras en su mente, ahora por fin puede ver luz en su vida y corre feliz a decírselo a su amada esposa.

Y la dicha estalla en la mansión Gonzálves, después de tanto tiempo la pareja puede abrazarse y besarse con la completa tranquilidad de saber que se pertenecen el uno al otro, minutos después ambos le contaran a Marita un cuento para que la niña comprenda que Lucecita es en realidad su madre, la niña al saber la verdad se abrazará a ella emocionada.
Mientras tanto Mirta es encarcelada por  sus múltiples fechorías, pues no dudó en asesinar a un conocido de Gustavo cuando éste estuvo a punto de avisar a Luz Maria para informarla del paradero de su esposo, además la enfermera intentó envenenar a la joven, pero por error quien ingirió el veneno fue la pequeña Marita, que gracias a la rápida intervención de Modesta y el doctor Gutiérrez pudo salvar su vida.

Semanas después Gustavo y Luz Maria se reúnen con sus seres queridos  para festejar el comienzo de un nuevo siglo, el año mil novecientos comienza su andadura, y mientras el cielo se cubre de fuegos artificiales, la pareja sella con un beso su amor, la felicidad ya no es un sueño inalcanzable, si no una mágica realidad, ya son una familia feliz, atrás quedaron  los amargos momentos vividos y ahora solo queda mirar al presente con optimismo y la certeza de que nunca más podrán separarlos.

 

Reparto

Luz Maria Mendoza Camejo -  Angie Cepeda
Gustavo Gonzálves- Christian Meier
Miguel Mendoza y Rivero - Jesús Delaveaux
Maria Rivero de Mendoza - Elide Brero
Angelina Mendoza de Gonzálves- Rosalinda Serfaty
Mirta Valdés - Mariela Alcalá
Modesta Ludeña -  Teddy Guzmán
Sergio Cosío Ludeña -  Orlando Fundichely
Alejandro Aldama -  José E. Mavila
José Julián Aldama -  Javier Echevarría

Fuente: Mariló Jiménez